jueves, 27 de enero de 2011

TRES AÑOS TRES.



Esta semana el blog del BUBISHER cumple 1578240 minutos, 26304 horas, 1096 días, 156 semanas, 36 meses, y tres años de vida. Tuvimos que aprender a andar, luego a hablar y encontrar nuestro propio ritmo, y finalmente nuestro espacio.
Creemos haberlo conseguido. Y ha sido gracias a todos vosotros, que con vuestros comentarios y vuestro ánimo, nos habéis ayudado a seguir la senda.
Gracias por estos tres años de complicidad, por vernos crecer y por tendernos una mano. Un saludo especial para los que llegáis aquí desde Facebook. Nos seguimos hablando y contando.
Abrazos a todos. 

miércoles, 26 de enero de 2011

ZARAGOZA ACOGE LA PRESENTACION DEL PROYECTO BUBISHER.




El martes 1 de febrero, a las 20:30 horas, tendrá lugar la presentación del Proyecto Bubisher, a cargo del escritor Gonzalo Moure. Será en la librería; Los portadores de sueños, en Zaragoza.
Animamos a asistir al acto a todos los que ese día estéis en tierras aragonesas. Hasta un piscolabis podréis  disfrutar, además de buena compañía, y la proyección de un vídeo sobre nuestro trabajo en los campamentos de refugiados saharauis.
Os esperamos.

martes, 25 de enero de 2011

INVIERNO EN SMARA

El frío es intenso cuando los nueve grados nocturnos no se caldean con radiadores que abrasan, ni hay chimeneas en las que se consumen troncos de árboles muertos, cuando el sueño transcurre a pocos centímetros del suelo y por las rendijas de las ventanas se filtra el invierno.
El día es distinto, la temperatura sube a veinte grados y la luz regresa creando la sensación de una primavera anticipada. Se anima la vida. Los lazos multicolores de las niñas atraviesan la hamada camino de la escuela, y se cruzan con los pasos de sus compañeros de juegos y de estudios. Porque en los campamentos, la coeducación es un logro social perfectamente asumido.
Y, mientras tanto, en las jaimas las tareas domésticas no cesan ni se aceleran con sofisticados electrodomésticos. No hay tiempo que perder, pero siempre se puede compartir con quienes se cruzan en el camino cotidiano.
La tarde rompe su monotonía con un té y se vuelve sorprendente si a lo lejos se divisa el ya familiar Bubisher: ¿Qué saldrá hoy de su vieja barrigota?
Sigue el tiempo su ritmo y el termómetro su curva descendente. Las primeras estrellas contemplan la fuga del sol, que en su huida recorta con tiralíneas las siluetas de las jaimas. Y entre ellas, una nueva construcción que crece día a día y que pronto arropará a quienes busquen en los libros compañeros de viaje.
De nuevo la noche. Y el frío. Silba el silencio entre las piedras poniendo punto final a un día cualquiera en el invierno de la hamada



lunes, 17 de enero de 2011

EL COLEGIO JOVELLANOS DE GIJON, SE APUNTA AL BUBI

Día precioso en el colegio Jovellanos. Encuentro de todos los alumnos de 3º a 6º con uno de los escritores miembros del Bubisher, sobre libros y sobre el proyecto. Muchas veces tendemos a pensar que los niños son inmaduros, superficiales, que no buscan otra cosa que la diversión inmediata. Pero reuniones como la de hoy lo desmienten: auténtica curiosidad, inquietud, sensibilidad a flor de piel. Pero todo ello es imposible sin un buen trabajo previo del profesorado, poniendo información a su alcance, relacionando ante sus ojos realidad y literatura, explicándoles que no es lo mismo escribir "para niños" (una impostura de la voz del escritor) que escribir "sobre niños", de aquí o de allí, del colegio Jovellanos o de la madrasa Mustapha. Varios de ellos (una de las profesoras es miembro de Amigos del Sáhara de Asturias) han asistido con darráas y mehlfas, han dibujado sobre los libros o un magnífico mural del Bubi (no hemos podido abrir aún el archivo con la foto), y durante algunas semanas el Sáhara ha ocupado sus mentes y sus corazones.

Después, almuerzo con el director, Mario, con nuestro contacto (Ana Mari), con buena parte del profesorado, y con algunos amigos. Y aportación de más de 300 euros para comprar libros, enviarlos, completar la construcción de la Biblioteca Pública de Smara...
El Jovellanos no es el primero. Muchos colegios siguen ya la huella marcada hace algunos años por el San Narciso de Marín. Una señal de partida que ha hecho realidad el Bubisher: más aún: sin ellos, sin el chaval que levantó el dedo para sugerir que lleváramos un bibliobús para los niños saharauis, nada de esto existiría. Hay colegios organizando mercadillos, recogiendo libros, escribiéndose con escolares saharauis. Y nos gusta que sea así: que vaya directamente de corazón a corazón. De nuestros niños que tienen mucho, a los niños del Sáhara que tienen poco.
A todos, maestros, director, chicos del Jovellanos, sukrán, la dulce palabra que todos entendemos: gracias. Por lo hecho, y por todo lo que os proponéis hacer. Pero que sea como lo decidieron en su día vuestros compañeros del San Narciso: que salga de vosotros, que no sea dar limosna, ni mucho menos pedírsela a papá y mamá, sino compartir. Aprender el camino de la solidaridad paso a paso.

LOS CUATRO MAGNIFICOS... Y LOS QUE LOS COMPLETAN



El  Bubisher no ha dejado de abrir sus puertas, Daryalha y Memona  han cogido el timón con fuerza y esa fuerza va abriendo el abanico de voluntarios saharauis que colaboran en el proyecto, cada semana una nueva monitora voluntaria de los fértiles clubes de lectura de las dairas.
Y ahí está Larossi, atento a cada movimiento que hay que hacer con el camión, dispuesto siempre a ayudar, haciendo su trabajo, si cabe, mejor que nunca.
Mientras tanto, la obra de la biblioteca sigue en marcha bajo la atenta mirada de Hamida que dirige a unas cuadrillas de trabajadores fantásticos.
El Bubisher tiene un gran equipo saharaui en Smara; saben remar con entusiasmo y han asimilado con increíble precisión todo lo que los voluntarios han ido sembrando. Hubo un tiempo en el que recibían lecciones. Ahora las imparten.
Pero aquel campo es muy grande y hay que seguir generando ilusiones, llevando recursos, profundizando.
A todos los que ya fuisteis de voluntarios: Sabed que vuestras aportaciones han dado grandes frutos, que os recuerdan a todos y que de todos guardan un recuerdo entrañable. A los que tenéis en mente ir un día: Cualquier cosa que aquí se diga, no sirve. Hay experiencias que hay que vivir para entender. Si la vida os da esa oportunidad, agarradla con fuerza. No es fácil, hay que dejar aquí mucho: en casa, en el trabajo, en la rutina. Pero aquella es otra casa con techo de estrellas; aquél otro trabajo apasionante y apasionado; aquella la imposible rutina, porque cada día se inventa, se descubre, se palpita a corazón abierto.
A todo el equipo saharaui: Sin vosotros, nada de esto sería posible. A todos quienes nos leéis desde aquí: ¿hay mejor forma de luchar por los derechos del pueblo saharaui que apostar por el derecho de los niños a soñar a través de los cuentos, por el de los jóvenes a imaginar un futuro, por el de los adultos a conservar la que nunca dejaron de considerar su lengua, su cultura mestiza?

Lo magnífico de nuestro equipo es la suma: aquellos cuatro magníficos, más tú, y tú, y tú.

jueves, 13 de enero de 2011

NACE #LETRASENELSAHARA.




"De una conversación trivial con Pablo (@psandez) sobre un post antiguo y un banner surgió “Letras en el Sahara” (#letrasenelsahara). Esta iniciativa nace en la red y queremos que, con vuestra ayuda, desemboque en el Sahara.
Hace un par de meses se publicó Historia de una deuda moral con el pueblo saharaui, donde trataba de explicar el origen de un conflicto que ha mantenido al pueblo saharaui esclavo de los caprichos e intereses de terceros. Nunca han sido dueños de su propio destino y merecen, como mínimo, una oportunidad.
Quien debe, y puede, prestarles ayuda no lo hace porque está “supeditado” a cuestiones de política internacional y, sobre todo, económicas. Pues desde la red, por muchos demonizada pero libre de ataduras políticas y económicas, lanzamos esta iniciativa de colaboración con el proyecto Bubisher (un bibliobús para los campamentos de refugiados saharauis)".
Bubisher lleva libros, historias, y sueños a un pueblo que necesita la cultura para sobrevivir en la tierra más inhóspita del planeta.
Estas son las palabras que recogemos del blog de Javier Sanz que junto con Pablo Castañón, ha ideado esta iniciativa. Una campaña de ayuda al Bubisher, con la que pretenden inundar la red, porque como reza el slogan: #letrasenelsahara nace en la red para desembocar en el desierto.
Desde aquí queremos agradecer a estos dos voluntarios, y miembros ya de pleno derecho del equipo del Bubisher, todo el esfuerzo que están realizando. Nos consta que es mucho.
Gracias Pablo, gracias Javier.
Os animamos a seguirla en Facebook y Twitter, y también desde el fantástico blog de Javier.
Allí podréis encontrar  toda la información y participar en el sorteo de un montón de sorpresas (jamón de Teruel incuido). Pasaos y descubridlo...

LA SOLIDEZ DE LO EFÍMERO



Así de real, así de concreto es ya el Nido, visto por el objetivo de Candi, una de las últimas voluntarias que ha dado su tiempo y su esfuerzo a llevar libros y sueños a los niños de Smara.
Es curioso que mucha gente se extrañe (aunque al mismo tiempo le encante) de que estemos haciendo un edificio en un campamento de refugiados. Por definición, un campamento es algo temporal, aparentemente destinado al abandono y al olvido. Es verdad: los campamentos serán un día historia, los saharauis volverán sus territorios históricos, las lluvias y el siroco se encargarán de ir desgastando primero y enterrando después los biut, no quedará rastro de las jaimas. Pero no el olvido. Quienes han nacido en la hamada y en ella han enterrado a sus muertos volverán, no olvidarán nunca la que ha sido su tierra de acogida.
Y más allá de la nostalgia, o mas acá, la realidad: hoy, mañana, el curso que viene. En nosotros mismos ha pesado el argumento, y dar el paso adelante, comenzar a construir la Biblioteca Pública de Smara, tiene algo de crudo realismo: sí, algún día, mejor antes que después, lo dejaremos vacío, el Bubisher levantará el vuelo hacia la costa. Pero hoy es hoy, mañana es mañana, el curso que viene es el curso que viene. Quién sabe de dónde llega la magia. Una niña de Zamora me preguntaba no hace sino unos días si los saharauis creen que la magia les puede devolver su tierra. Claro que lo creen. Y nosotros también: la magia de los cuentos, la magia cotidiana de la cultura. Ojalá sea esta la magia, seríamos enteramente felices si no llegáramos a inaugurar el Nido, si tuviéramos que amontonar los libros en el Bubi camino de El Aaiun, si atravesáramos el muro desarmado, si volviéramos con los que, sin duda, volverán.
Pero hoy, pero mañana, pero el curso que viene. Los niños, los jóvenes, los adultos, sentirán que no están solos, que la cultura y los muros del Nido les ayudan a hacer menos terrible el exilio, el abandono.
El Nido es efímero, claro que sí, y cuanto más efímero mejor. Pero hoy se va levantando, sólido y magnífico. Resistiremos antes que rendirnos.
Gonzalo.